Porque si no fuera así no merecería la pena, ¿verdad?
Una carta de vez en cuando.
Escribo fatal, y me cuesta muchísimo leer. De vez en cuando lo intento y trato de contar algo con sentido y utilidad, pero envidio a aquellos que tienen ese hábito.
Escribo cuando tengo algo que merece la pena contar,
como un proyecto sobre llevar el día a día de nuestro bebé.